domingo, 21 de diciembre de 2025

Diciembre en un blog


Caminar por un blog no es difícil, puede ser aburrido o encontrarse fuera del tiempo, de tu tiempo, pero surcarlo no es difícil, hay etiquetas, entradas descolocadas, pero no muy abruptas, fotos, resquicios (que bonita palabra y que inútil).

A veces el blog da un poquito de vergüenza, en ocasiones un pudor extraño como de revisar cajones de los muertos, otras es tal cual, son cajones de muertos porque sus autores ya murieron y dejaron sus escritos ahí pegados y nadie quiso o pudo quitarlos, aunque qué más da, si casi nadie se acerca por allí.

Este blog es un poco así, está un poco muerto, un poco fuera de su tiempo y debe dar un poco de vergüenza, como ven ni tiene seguidores ni apenas comentarios, es por tanto como una revista vieja en la consulta de un dentista, pero que curiosamente renueva alguna de sus páginas de manera no sé si absurda o misteriosa.

Nada más, es diciembre y llueve en España, también aquí dentro.


 

martes, 9 de diciembre de 2025

Naufragio literario

Corro hacia la playa. Si las olas hubieran dejado sobre la arena un pequeño barril de pólvora, aunque estuviera mojado, una navaja, algunos clavos, incluso una colección de pipas o unas simples tablas de madera, yo podría utilizar esos objetos para construir una novela. 

Qué hacer en cambio con estos párrafos mojados, con estas metáforas cubiertas de lapas y mejillones, con estos restos de otro triste naufragio literario

Ana María Shua
Ana María Shua, Robinsón desafortunado